lunes, 13 de octubre de 2008

Gagné lui-même


"Frédéric le Grand, roi de Prusse, la marche a été un jour par la périphérie de Berlin, où, soit dit en passant, a couru dans un très vieil homme.

- Qui êtes-vous? Federico Question de curiosité, lorsque les deux ont été arrêtés.

-Je suis un roi, répondit le vieil homme.

- Un roi? Federico répétées. - Sur quelle principauté reines?

-À propos de moi-même, est la fière réponse

-Je à moi-même gouvernement parce que je me suis maîtrisé. Je suis mon propre sujet. "


L'histoire a été témoin de grandes actions de nombreux gains réalisés par les puissants. Rappeler le cas des Romains, qui a été pendant des siècles un empire qui a dominé une grande partie de l'humanité. Mais ces jours ont été une grande faiblesse. Les causes de leur déclin sont multiples: ceux qui ont commis des excès, les abus de leur pouvoir, les déchets, de déclencher les passions. En un mot, la bourgeoisie qui ont été dans l'Empire qui ont travaillé fort pour le devenir faibles et vulnérables. Ces puissants, il a conquis presque tout, ils ont juste raté la chose la plus importante: à la conquête eux-mêmes.

Il s'agit d'un moment de la réalisation, dans laquelle chacun s'efforce de combattre et de conquérir des objectifs, en surmontant les autres, en étant à l'avant-garde et ont plus de moyens sophistiqués pour la satisfaction personnelle. Dans beaucoup de ces luttes sont mus par le goût ou exagérées par l'amour envers nous-mêmes, de l'égoïsme. Face à cette réalité, il est nécessaire de analysons nos intentions, car la réalisation ne dépend pas seulement de l'extérieur et matériel, mais pour être maître de lui-même.

Il s'agit d'un moment de la réalisation, dans laquelle chacun s'efforce de combattre et de conquérir des objectifs, en surmontant les autres, en étant à l'avant-garde et ont plus de moyens sophistiqués pour la satisfaction personnelle. Dans beaucoup de ces luttes sont mus par le goût ou exagérées par l'amour envers nous-mêmes, de l'égoïsme. Face à cette réalité, il est nécessaire de analysons nos intentions, car la réalisation ne dépend pas seulement de l'extérieur et matériel, mais pour être maître de lui-même.

Sur la route de la conquête de soi-même est nécessaire de reconnaître peut-être ce qui a commencé comme un simple goût personnel, mais déjà il exerce un certain contrôle sur l'individu, qui est difficile à secouer lui, comme on l'appelle le vice. Les vices, tous les êtres humains, nous faire trop faibles et vulnérables à certaines situations de la vie qui exigent de nous la force. Nous avons à lutter contre ces vices en acceptant l'aide de ceux qui sont offerts le long de la voie à une forte volonté et de dominer le vice, et non l'inverse.

Il n'est pas facile d'être auto-possédé, mais il est nécessaire de réussir dans la vie. Les vices et de mauvaises habitudes nous semble ancienne: à d'autres forces, nous serons conquérants de nombreuses entreprises, dominé situations. Mais nous ne serons pas maîtres de nous-mêmes. Et cela conduira à un échec regrettable.

A décidé de se battre n'est pas une tâche facile car il y aura toujours des obstacles. Cependant, nous ne pouvons pas laisser la déception prend la relève de nous. Parfois, nous devons reconnaître nos faiblesses afin de gagner et exercer un contrôle sur lui-même cela est en soi va à contre-courant permissive dans le monde, est une garantie de bonheur, et est donc un véritable exploit.



sábado, 11 de octubre de 2008

Poseìda



Me escuché decir en voz alta: ya tengo uno de esos………para qué quiero comprarme otro? Además de caro! Pero claro esa voz susurrando en mi oído izquierdo:


-que diseño!

-mira esas curvas!

-juegos, fotos, videos, música…..

-Naranja!!!

-No, mejor violeta!!

-El azul, el verde!



Rayos siempre es lo mismo.

Mi cerebro colapsado pensando en 16 GB……el cuerpo rígido, la adrenalina comenzando a fluir por mis venas, la ansiedad invadiendo mis sentidos y mis manos ya estaban sobre el blíster.

Tan pequeño, tan frágil, aparatito al fin y al cabo……………

-¿Qué no tendrías que estar buscando un libro?

Esa voz en mi hombro derecho; psssttttt segundito ya vamos, al fin que sólo estoy tocando.

No sé que explicación darle a ese impulso que repentinamente me llevó a querer tocarlos todos, sentía el rostro ardiendo y ya estaba pidiendo a la empleada que me los mostrara, ella con cara de pocos amigos dijo que todos eran iguales que la diferencia era el color.

¿Yo?

En una extraña dimensión desconocida, desde ahí le lancé una mirada furibunda que afortunadamente detuvo el monólogo que ya sostenía ella sobre no se que cosas, en realidad ni la escuchaba. Lo de menos era el color o la suma que gastaría que al fin y al cabo eso para las obsesiones es lo que menos importa.
Verdes, azules, plata, negros, lila, magenta, naranja…………….mi cerebro procesando a 1000 revoluciones por segundo calculando posibilidades, buscando combinaciones, imaginando…………………mi sentido común? Debí darle un puntapié en el preciso instante en que mis manos acariciaron el aluminio.

Y esas voces una en mi hombro izquierdo otra en el derecho……………….¿que no saben callarse en los momentos decisivos? Este era un asunto importantísimo que definiría el rumbo de mi existencia. Pero como la que manda soy yo puse oídos sordos y me propuse ser quien eligiera……………..mis ojos ya iban ya venían saltando entre uno y otro, mis manos ya tomaban ya soltaban al final me decidí por un Ipod Nano naranja 16 GB una belleza!!!! Luego no se que ocurrió me vi pagando una considerable suma de dinero y recibiendo a cambio un minúsculo aparatito empacada con sumo cuidado al cual estreché entre mis manos para cerciorarme una vez más que era real.

Lo llevé a casa necesitaba estar a solas cuando lo sacara de su empaque, aspirar ese aroma a nuevo ahhhhggggggg debo estar perdiendo la razón no era naranja!!!!! Era negro, tan negro como mi mal carácter despertando de prisa; ahhhhhhhh esta vez esa empleada me iba a oír. MOMENTO!!!!!!!! Jejejejeje al final mi otro yo se impuso, o mi sentido común me boicoteó y en algún momento (no se cual) pedí uno negro. Ainssssssssss.

El resto es historia, llevo cinco días imaginando que música meterle a mi Ipod, pensando en todas las posibilidades lo conecté a mi lap y Eureka!!!! Funciona!!! Biennnnnnnnnnn ahora ando hipnotizada con ese aparatejo. Lo oigo a todas horas y me la paso inventariando que canciones me hace falta por meterle. A ratos parezco autista pues las decenas de canciones se suceden una a otra, ajena a cuento sonido sucede fuera del par de audífonos que ya parecen una extensión de mi cuerpo. Vamos que yo del libro que buscaba ya ni me acuerdo!

A veces una pequeña brisa de sentido común me recrimina el tiempo que paso conectada a un pequeño aparato demoniaco como ese, o el haber perdido la voluntad al adquirir algo que realmente no necesitaba……………para consolarme un poco le obsequié el antiguo a mi sobrino favorito que luce tanto o más desorientado que yo; alguna vez escucharon la voz de la maestra de Charlie Brown? Así más o menos suena mi hermana, total que nosotros ni nos enteramos de que es lo que dice solo sé que gesticula y manotea, con un cabreo que supera los 99 grados.

Descubrí que dentro de mí habita un ser materialista que se preocupa por andar cuidando un artilugio de la modernidad para que no se raspe, no se descomponga, no se maltrate, es fastidioso pero lo hago. Para colmo no es la primera vez, me pasó igual con mi lap, mi teléfono móvil y el auto. En mi defensa puedo argumentar que lo hago porque las cosas cuestan y sería tonto no cuidarlas, aunque algo me dice que debería preocuparme más por vivir la vida y contar alguna que otra anécdota que por andar cuidando mis pertenencias.

A ratos me invade la angustia, no puedo evitar dejar de pensar en la cantidad de memoria que estoy usando para guardar tantas canciones, me preocupa que me asalten y me quiten mis cosas pero sobre todas las cosas me asusta de sobremanera el que la fiebre del Ipod no se me pase rápido. Este texto es una muestra fehaciente de lo mal que me encuentro pues estoy escribiendo a toda prisa con tal de ir rapidito a seguir ocupándome en el apasionante mundo de poder almacenar 4000 canciones en una cajita de tamaño risible.

No importa si el diablo me tentó o mi debilidad por los 16 GB , lo que me preocupa es si seré capaz de volver a mi antigua vida……………….aún así debo decirlo no me arrepiento ni tantito.

Ya volveré por aquí, si es que el Ipod me deja.

lunes, 6 de octubre de 2008

Caricaturas........"sano esparcimiento"

La televisión se impone sobre otros medios de comunicación por penetrar en el hogar en la vida diaria, y llega a formar parte de los hábitos de cualquier persona. La influencia de la TV constituye una fuente efectiva en la creación y formación de actitudes en los niños, ya que presenta estímulos audiovisuales, y desde temprana edad, se someta a los pequeños a su influencia, sin que estos posean otro tipo de información.

Anteriormente, en un mundo menos tecnificado, menos urbano, con menos complicaciones, más rural, los niños tenían otras distracciones. Es en las grandes urbes donde hay pocos lugares para el esparcimiento físico, y mental. Antes las actividades eran diferentes, los juegos entre amigos en la calle representaban una distracción; incluso, las caricaturas duraban más minutos, y sólo se transmitían a una hora determinada: ahora duran menos minutos porque el tiempo de atención de los tele niños ha bajado, y porque éstos ya son vistos como un mercado potencial para la venta de productos chatarra de los que son grandes consumidores. Las poderosas motivaciones de la televisión son hacia objetos comerciales y no hacia la formación integral del niño.

Son los niños de los sectores poblacionales más pobres los que quedan inermes ante el acoso mental y psicológico, verdadera distracción “anestésica” de la realidad en que viven, y tienen menos opciones para escoger las imágenes que deben ver y su contenido. Ya desde pequeños, son manipulados por las grandes transnacionales. No tienen más alternativa que observar en lo que hay qué gastar lo poco que tienen, y lo que se les “ordena” que deben consumir.

Los comerciales de TV proyectan estereotipos en relación a aspectos raciales, sociales, culturales, sexuales, así como también hábitos alimenticios que pueden influir en la personalidad y la capacidad psicológica de los niños para percibir el mundo. Las características emocionales juegan un papel decisivo: la imitación y la identificación. Entendemos por identificación la adopción de pautas de conducta y actitudes de sus padres y otras personas significativas para el niño: maestros, familiares, o bien algún personaje de la TV; esto ocurre en forma natural, como tendencia de imitar lo que ven. Si en las caricaturas se hacen comentarios obscenos, es muy probable que los niños lo repitan en la calle conscientemente en tanto que la imitación es consciente.

Los niños recurren a la TV para satisfacer sus necesidades de distracción, reducir las tensiones y como medio para obtener información o porque no le queda otro remedio. En muchos casos constituye la única compañía que el niño tiene y a veces se convierte en una especie de niñera. Podemos sorprendernos de la cantidad de cosas que los niños pueden hacer cuando la televisión está apagada. Tal vez esto nos ayude a promover más que la televisión no esté prendida tanto tiempo durante el día.

Esto nos lleva a realizar un replanteamiento interesante de algunas concepciones del juego infantil; porque, anteriormente el juego era la expresión de distintos acontecimiento que el niño vivía y observaba en su hogar, ahora el juego cubre un espectro más amplio aún y manifiesta las vivencias y experiencias que al pequeño le brinda su exposición frente al televisor, son una especie de radiografía fiel de las enseñanzas “morales asimiladas”.

Existe un decremento en la sensibilidad emocional del niño ante la violencia, porque las muchas caricaturas contienen escenas sangrientas, imágenes explícitas de asesinatos, muertes por accidentes violentos, sexo y hasta racismo. Así los tele niños se vuelven apáticos a la violencia de la vida real, o bien la utilizan como método para resolver los problemas con otras personas.

Una prohibición expresa o velada hacia el consumo de los medios no resuelve el problema de la gran tendencia a la violencia por parte de las nuevas generaciones. En este sentido son los padres y los maestros quienes tienen la tarea de explicar a los niños aspectos importantes de la sexualidad infantil; eso sí, una vez que los entiendan y comprendan, De otro modo, se recorre el camino más sencillo: censurar la caricatura y eludir una tarea que corresponde.

El niño que por diversas circunstancias no tiene permitido ver alguna caricatura que forme parte de las preferencias de su grupo de iguales, automáticamente es excluido o simplemente deberá conformarse con sólo escuchar, y de ese modo mantenerse informado sobre el contenido de las caricaturas de moda. Este tipo de exclusión tiene un efecto devastador, pues es la exclusión de las relaciones interpersonales que se da entre las nuevas generaciones de tele niños.

En realidad no podemos competir con la poderosa influencia de este medio, lo que sí podemos hacer es regularlo para hacerlo menos dañino en algunos de sus contenidos. Es muy importante clasificar la programación y disciplinar en su uso y moderación interviniendo más directamente en la persona del niño o adolescente, y no dejar que otros los eduquen con criterio poco sanos, así como abrir el horizonte hacia otras áreas no explotadas de la persona: la lectura, el estudio, la formación de criterios. Los antiguos juegos infantiles eran verdaderas formas de integración social, de solidaridad, formación hacia el liderazgo, las capacidades motrices e intelectuales y en cambio, las caricaturas actuales y laTV hacen al tele niño aislado y sedentario. Este es el modo como influyen las caricaturas en los niños
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martes, 30 de septiembre de 2008

La Postmodernidad!!!!





Hay quien afirma que vivimos en la época de la postmodernidad y que somos una generación llena de vacíos espirituales, carentes de sentido, que nos enajenamos, nos malogramos y nos frustramos.

Este es el tiempo del “YO”, del egoísmo. Se hacen a un lado los proyectos para mejorar la sociedad y se concentran todas nuestras energías en el bienestar personal. Vivimos en una histérica preocupación por la salud que se manifiesta en la obsesión por dietas, terapias Psicológicas, ejercicios corporales y masaje.



Estamos en medio de lo que Boccacio llamó una auténtica “resurrección de la carne”. Toda conducta sexual aparece como permitida; nada está prohibido. Renunciamos a los compromisos amorosos serios y sinceros, recurriendo al llamado cool sex orientado exclusivamente al placer, sin intenciones de establecer relaciones afectivas y duraderas ni menos una familia. La norma a seguir es: “sexo sin boda”.

Vivimos sin más ideal que conseguir ingresos económicos adecuados, conservarnos jóvenes, cuidar la salud y disfrutar del máximo de placer. El símbolo de la postmodernidad es Narciso, el que enamorado de si mismo carece de ojos para el mundo exterior, dejándonos arrastrar en la desvalorización de los valores universales, algunos se niegan a seguir creyendo en las grandes verdades que nos han legado nuestros padres.

No nos aferramos a nada, no tenemos certezas absolutas, nada nos sorprende y nuestras opiniones son susceptibles de modificaciones rápidas; pasamos de una cosa a otra con la facilidad con que se cambia de detergente.

Para llenar los vacios nos inventamos nuevas formas religiosas y aflora por todos los poros lo que Freud llamó la “venganza reprimida”. Si en épocas anteriores se combatió e inhibió la sed de Dios, (cualquiera que sea el concepto que tengamos de Él) que es parte de la esencia del ser humano, ahora brota esa sed pero en estado salvaje.

En lugar de hablar de un retorno de Dios, parece más apropiado referirse al retorno de los brujos y se da un auge del esoterismo y de las ciencias ocultas: tarot, astrología, horóscopos, videncia, cábala, teosofía, espiritismo, etc. Y no son precisamente las capas menos instruidas de la población las que caen en tales supersticiones.

Así tenemos a un Dios hecho a la medida, un Dios Light…………nos preparamos nuestros propios cocteles religiosos tomando unas cuantas ideas de aquí y otras de allá, todas las combinaciones son posibles sin faltar una buena dosis de paganismo. No nos preocupa la falta de coherencia del conjunto, elegimos a Dios pero sin renunciar a todo lo demás aunque parezca contradictorio. Hemos creado la religión confortable enemiga de toda clase de exigencias: la religión light.

La fórmula de la felicidad ahora es: Tener trabajo y hacerse el tonto, maniquíes carentes de esperanza, que es el motor que dispara la actividad humana. Vamos cuesta abajo en el empobrecimiento humano que se refleja en la soledad del individuo, las depresiones y frustraciones de todo tipo. El común denominador es el sentimiento de vacío interior y de lo absurdo de la vida, mientras se va gestando la incapacidad para encontrar el verdadero sentido de las cosas y para amar a los demás.


lunes, 29 de septiembre de 2008

Mèdico sin licencia.

Hoy desperté recordando cosas de mi infancia (ahhhhhh, porque yo tuve infancia, aunque para algunas personas yo sigo metida en esa época, jejeje). Tendría alrededor de 3 años y ya estaba en el jardín de niños (creo que fue la mejor solución que encontró mi madre para descansar un poco). Pues ahí estaba yo, toda mona enfundada en uniforme con dos coletas en el cabello que los chicos se empeñaban en tirar de ellas pretexto que no desperdiciaba para ejercitar un poco lo que llamaría técnicas de combate y defensa personal, aunque claro a esa edad era más de combate que de defensa; siempre terminaba metida en líos………recuerdo a un niño simpaticón y callado que nunca me dejó jugar con él a las canicas y a quien yo intentaba sobornar a menudo con galletas.


Siempre intentaba todo, pero nada, se alejaba y yo solo quería estar cerca de el inventando hasta lo imposible con tal de lograr mi objetivo, lo malo que el siempre andaba muy ocupado en jugar al futbol y no reparaba en mis constantes esfuerzo por hacerme notar.


Una mañana no recuerdo por qué estalló la guerra y había que organizar la batalla campal que tendría lugar al día siguiente porque un conflicto entre alumnos es la cosa más seria del mundo. Había que traer cacerolas, palos, ollas, piedras y demás artículos que sirvieran para golpear, atontar y dejar fuera de combate al enemigo, eso los demás porque yo modosita que he sido toda la vida me propuse ser la médico voluntaria para atender y cuidar a las probables bajas bélicas.


Una tarea ardua sin duda que implicó pasar la tarde hurgando en el botiquín de emergencias y en el cajón de medicinas de mi madre, la cual ignorante de todo me veía ir y venir disimuladamente mientras de contrabando sustraía vendas, cinta adhesiva, gasas y frasquitos que no tenía la mínima idea de que contenían pero que según yo, los nombres mientras más complicados eran, más efectiva era la medicina. Guardé mi arsenal médico rogando al cielo que mi madre no se diera cuenta y me dormí deseando ansiosamente que el siguiente día llegara lo más rápido posible.


Llegó el ansiado día. Y aunque la lucha campal estaba prevista para la hora del recreo, en el ambiente podía sentirse la carga de emoción envolviéndonos. Tal vez la maestra era ciega o de plano fingía demencia esperando que en la batalla muriésemos algunos de sus alumnos que amenazábamos con volverla loca porque no me explico como no veía que en la carga habitual de las loncheras había decenas de objetos de contrabando destinados a impactar cuanto cuerpo infantil se cruzara delante.


Cuando el sonido de la campana rompió el silencio, anunciando el receso, salimos en silencio y nos dirigimos a la parte más lejana del patio.

De repente comenzó todo: tierra por todos lados, gritos, cosas volando por aquí y por allá, niños llorando, niños que se caen. Yo, como buena niña que era (y que soy) solo solté golpes por aquí y por allá, en realidad buscaba al objeto de mi afecto, cuando por fin lo encontré estaba ahí llorando y entonces recordé las medicinas….. gritando fuerte para que me escuchara dije: todos los muertos y heridos vengan, aquí es el hospital de la guerra.

Y fue un éxito!!!! Niños llorando llenos de tierra y con golpes llegaron a mí con la esperanza de encontrar una cura para su dolor y regresar cuanto antes a la batalla. Yo, comprometida como médico sacaba pastillas, daba jarabe, ponía curitas y untaba sustancias en las zonas golpeadas. Los heridos eran muchos y yo los despachaba con singular alegría y los ponía de vuelta a sus obligaciones militares. Ese día no lo olvidaré nunca! Diego el objeto de mi afecto por fin me prestaba atención viendo de reojo mi debut como médica militar, me sentí orgullosa de mí. La guerra había valido la pena.


Las maestras nunca se dieron cuenta del zafarrancho que se armó, que por cierto, llegó a su fin junto con el recreo. En casa mi madre no se enteró del robo de las medicinas las cuales tuve que devolver esa misma tarde.


Al otro día los que participaron en la guerra volvieron al Jardín de Niños y tan amigos como siempre. No se cómo no fuimos regañados por estar manchados de merthiolate u oliendo a medicamentos raros. La calma volvía nuevamente y yo volvía a sumirme en el anonimato una vez más pues Diego no tenía más ojos que no fueran para su balón de futbol.


Curiosamente nadie se intoxicó o murió envenenado, lo cual es un milagro considerando que no tenía licencia para ejercer la medicina ¿A qué mente enferma se le ocurre medicar a su antojo a niños de 4 años? ¡¡¡¡A la mía!!!!!


Ahora esos días han quedado muy lejos y probablemente nadie lo recuerde jamás, yo lo sigo atesorando en mis recuerdos porque fue el día en que fui más importante (al menos por unos minutos) que un balón de futbol. Y porque pude salir entera y no llevar en mi conciencia el exterminio de mis compañeros de clase.

domingo, 28 de septiembre de 2008